Educación: Destacan la precariedad laboral de los directores de escuela

0
100
0 Flares 0 Flares ×

Un informe del Instituto Integrar plasma las falencias del sistema educativo bonaerense en cuanto a la relación entre las funciones que se les asignan a los directores, los bajos salarios y poca capacitación que reciben, contado directamente por los protagonistas.

La investigación, titulada “Directores, un actor clave en la transformación del sistema”, partió de la premisa de que son “una de las piezas más relevantes del sistema educativo pero, a su vez, una de las más ignoradas”.

Los docentes y su formación son centrales en la reconstrucción de nuestro sistema educativo y, en ese escenario, hay un actor clave en el sistema del que poco se sabe: los directores.

El Observatorio de Calidad Educativa analizó en ese trabajo cuál es la situación de los directores hoy, tomando como muestra el caso de La Plata.

“Argentina se encuentra entre los países de la región que más funciones asignan a sus directores de escuela (65 funciones específicas). En cada debate sobre las escuelas argentinas, los grandes ausentes son, paradójicamente, quienes la dirigen”, se destaca en el informe.

Precariedad laboral

“Cuando se constató la situación de precariedad laboral de los directivos de escuelas, que deja en evidencia que el sistema educativo está sostenido por funcionarios que pueden no seguir en el establecimiento de un año para otro (55% son provisionales, 25% suplentes y 20% titulares), se observó, en consecuencia, la dificultad para pensar y planificar a largo plazo. Es muy difícil que el compromiso con la dirección de la escuela se tome con un funcionario que no sabe si continuará en la misma, que no puede pensar su trabajo a futuro, y menos aún establecer un vinculo permanente con las familias y los estudiantes”, destacan.

Mal pagos

Una directora de primera con 7 a 9 años de antigüedad y 20 secciones a cargo (con mucha suerte, 600 alumnos) percibe $4.916 más que una maestra de grado con igual antigüedad.

En secundaria, por ejemplo, un director de primera con 24 años de antigüedad y más de un turno apenas supera por $1.214 a un profesor con 30 horas cátedra y (también) la máxima antigüedad.

“Muchas veces los directores manifiestan estar solos frente a tantas dificultades. Arrojados por el Estado a una suerte de cruzada. Una cruzada en la que no está ajena la reconfiguración de las autoridades en todas las instituciones, su deslegitimación y su crisis (…) Nadie sabe más de la escuela que sus directores y es imposible pensar en la reconstrucción de la educación sin su compromiso”, sostiene el informe.

Gestores de problemas

El docuemento enfatiza que “si bien en el reglamento priman las funciones pedagógicas, todos los directivos entrevistados expresaron que las cuestiones administrativas, edilicias y las vinculadas al servicio alimentario escolar se llevan gran parte del tiempo de trabajo. Y cuando se les preguntó cómo definirían la función de un director, muchos respondieron ‘es un gestor’ (de problemas)”.

Respecto de la capacitación que reciben, “los directores consultados -tanto de centros de gestión pública como privada- coincidieron en que falta una capacitación formal, sistematizada y específica para directores por parte de la autoridad competente. Muchos recurren a propuestas públicas o privadas de capacitación, pero no obligatorias”.

(*) Integrar es un Instituto de Políticas Públicas y Gobierno que dirige el ex senador Juan Amondarain y coordina el concejal platense Luciano Sanguinetti.

0 Flares Twitter 0 Facebook 0 Google+ 0 Email -- 0 Flares ×